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martes, 24 de mayo de 2011

Adriana leyendo mitología


“Al comienzo no hay nada más que espacio, nada orgánico, nada que pueda ser descrito. Luego, después de ese vacío, se dibuja la primera de las realidades, que limita y comienza a darle un sentido: la Tierra, Gea la base segura de todo lo que en el mundo ya se encontraba dividido, pues bajo la Tierra seguía existiendo un espacio vacío donde todo era Caos. Ese Caos engendra el Erebo, el vasto espacio subyacente, en que más tarde tendrán su lugar los infiernos. En el vacío ubicado por encima de la Tierra, instala esta a su primogénito, Urano (el Cielo), que emana de ella. Al mismo tiempo que se da esta división orgánica del universo, tiene lugar el nacimiento de Eros, el Amor, que es aquí el principio abstracto del Deseo, y no todavía el pequeño dios maligno, perverso y alado. En los orígenes mismos de la creación del universo, era imprescindible crear el Amor, este es el motor universal; es quien provoca las uniones del principio cósmico, los engendramientos que ni la imaginación concibe. Erebo, hijo de Caos, tuvo un hermano llamado Noche. Sin embargo Gea, después de haber engendrado a Urano, dio a luz a las Montañas y las Ninfas, que en ese momento son genios de las Montañas. A Gea también corresponde la maternidad de Pontos (el Mar, principio masculino, la Ola poderosa). La diosa Noche engendra dos hijos: Éter y Día. El primero es la clara y pura luz que se adivina en las más altas regiones de la atmósfera; la luz de los dioses. Por su parte el Día, ilumina a los mortales, y alterna con su madre la Noche.”, así narró Hesíodo el inicio de nuestro mundo… que pereza.

“Cuando Zeus el Crónida y su primera esposa Metis esperaban a su primogénito, pero al consultar con el oráculo de Delfos este le advirtió que uno de sus hijos le robaría el trono así como el hizo con Cronos, tiempo atrás. Previniendo el peligro, Zeus se comió a su esposa y le pidió a Hefestos, dios forjador, que le diera un hachazo en la cabeza de la cual brotó una mujer con armadura, esa joven era Atenea…”

Pfff si que estaban locos esos griegos, tanto alaraque para crear el universo y disque una diosa salida de la cabeza de otro man, jajaja que ridiculez, todos sabemos que los bebes vienen de la barriga de la mamá no de la cabeza hueca del papa. La verdad es que mi historia no se llena de tantos adornos extraños como los de esta jovencita Palas Atenea. Yo me llamo Adriana y pa las que sea, mi mamá era hippie y mi papá era punk, se conocieron en una protesta, se fueron al bosque a fumar marihuana e hicieron el amor.

Aquella noche fui concebida junto con mi gemelo cuyo nacimiento nunca sucedió porque mi papá queriéndose abrir del parche apuñaleó a mi mamá y se adelantó el parto en el que esta lindura salió a la luz de un mundo extraño. Después de ese visaje mis papás se casaron pero mantenían una relación “abierta” con otras parejas, igual no le eche mucha corriente a sus casos maritales y cuando mi mamá murió yo ya estaba llena de un batallón de hermanastros, por lo que tuve que ver por ellos al mismo tiempo que estudiaba. Tengo el orgullo de poder forjar una espada con las medallas de excelencia del colegio y los trofeos de primer puesto en los concursos de literatura nacionales; también me jacto de estar becada en un instituto universitario para grandes mentes en donde soy la mejor esgrimista.

De mi familia siempre fui muy abierta, porque tenía una hermana y una madrastra muy huecas con las que participé en un concurso de belleza, tanto alboroto por una manzana de oro que al final ganó la más tonta. Yo entre pensando que era un concurso de medir conocimiento pero ni el jurado podía ver más allá de su nariz. Entonces decidí que me puedo hacer cargo de mi misma y por eso estoy viviendo cerca al instituto. Mi verdadera familia son mis parceros, mi parche de desechables de la delincuencia estudiantil, está el grandote y burro del Hércules, el más vivo el Ulises y el más hábil y rata el Aquiles, ah y por supuesto mi única amiga mujer Aracne, mi seguidora con quien tejemos bolsos, collares, correas y demás pa reunir pal moscacho del fincho. Somos una horda de desocupados, la mayoría con buenas calificaciones, pero más insoportables y locos que están que nos expulsan.

Cuando conocí al Hércules, estaba yo en una maratón y de entrada el man me pareció el más bestia que haya visto. Pero hubo un momento que me sorprendió, este man tenía muchísima fuerza, lo reté a vencidas y en acierto me venció. Después no pasó mucho tiempo para que fuéramos a un concurso en las afueras de la ciudad, yo dije con este man vamos a ganar, pero no contaba con que el otro equipo tuviera al Ulises y al Aquiles, estos manes eran unos duros en la espada, a mí me tocó con el Ulises, que man tan vivo, empatamos de chiripa y como buenos rivales nos hicimos los repanas en la tiendita de la esquina tomándonos unas frías pa la sed.

Con la popularidad de nuestro cuarteto fue poquito para que los ñoños que estudian allá nos adoraran como estrellas. No sé porque soy tan desparchada que hasta me metí en curso de costura, y tan perfeccionista que era la mejor diseñadora, por lo cual Aracne mi fan más que mi amiga no me abandona desde que le enseñé a bordar contando historias de la vida de las personas.

Amores no he tenido pero no sé si cuente lo más asqueroso y extraño que he visto. El otro día fui donde un ex de mi hermana la hueca, el Hefestos un duro en guarnición, tan feo como su nombre disque llorando porque ella se fue con mi archirrival en las competencias de esgrima. Resulta que yo muy atenta lo trato de calmar y este disque se va enamorando de mí y se baja los pantalones todo excitado, se lanza sobre mí y yo muy hábil en la lucha me le safo y me alcanza a caer semen en la pierna uy no que asco, que horror. De donde no sé pero saqué una servilleta y me limpie y la boté a la basura, hasta ahora solo había pasado lo asqueroso.

Entonces al otro día paso por la misma caneca y escucho llorar a un bebecito, y dije uy de donde vendrá tanto escándalo y cuando miro para botar la lata de gaseosa, me encuentro con un bebé lindo pero lindo, igualitico a mí en fotos de bebé, entonces como no le apareció ni mamá ni nada yo muy loca lo adopté y eduqué en las ciencias, artes y deportes en los que me caracterizo como una dura.

Ahora miro la historia de esta diosa Palas Atenea y se parece en algo a la mía, pfff que va esos griegos no saben que es la fantasía y que es la realidad. Es más divertido ver a Homero Simpson que leer a Homero el poeta, por eso cierro capitulo y me pongo a ver televisión.
Fin.

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